sábado, 25 de febrero de 2012

Un mes despues

Un mes después, la tortuga se dispone a dormir
Aun se escucha en susurro
Los sonidos del norte del sur.

El bravito Toro es dócil y deja acariciar sus cuernos
La misteriosa Lechuza, solo deja escuchar su lento parpadear y medita durante largo tiempo su vuelo.
La Cabra brinca en las montañas pedregosas, pero su balar brinda esperanza
El Corderito corre feliz, sus ojitos brillan y su ternura es de nube.

Ya es un mes después, y la tortuga escucha los susurros del Toro, la lechuza, la Cabra y el Corderito
Guarda su cabeza en su caparazón y lento, lento cierra los ojos, yéndose a lo profundo de su ser.

viernes, 10 de febrero de 2012



Y de nuevo ando con mis manos guardadas en los bolsillos, y mi pecho cóncavo, y mi espalda convexa denotan mi inseguridad lastimera. Solo dentro de mi caparazón me siento cómodo. Pero siempre está la angustia de presa, por aquel cazador: el mundo, que está allí afuera.

Y así, paso entre paso, llegué tarde a la repartición de herramientas, ya los vivos se las habían llevado y yo, con las manos en los bolsillos vacios regresé a mi caparazón sin herramientas, más que la suerte y la fantasía, que no son herramientas prácticas para atornillarse la cabeza, es todo lo contrario: hacen que se caigan las tuercas. Con parsimonia, lentitud y algo de estupidez concibo bello cada movimiento del cazador y sin perdón, me avergüenzo de los míos. Miserable, otros te podrán ver como ídolo porque has encontrado un instrumento donde pocos lo encuentran: seguro bajo una roca que todos ignoran o la espuma del mar que no conozco.

miércoles, 8 de febrero de 2012

Y es que sé
Sé que soy chatarra académica
Hay gente de oro, de plata, de cobre
Pero yo, soy chatarra.
Antes tal vez fui algo mejor que eso. ¡Qué puto vanidoso!
Fui usado, indebidamente/es como debe ser/, o eso es lo que pienso yo, y, ¿qué pútas vale lo que pienso? Seguro, ni siquiera vale.
En mis sueños, dejaron cuentos inconclusos
Que aún hoy, los muérganos, levantan la mano callados pidiendo atención. Pobres necios condenados.
Con un ocho y un minuto dibujado en el reloj
Recibí un portazo en la cara que poco a poco se empezaba a doblar, a desfigurar. Y aún así, tengo lapsos en los que me veo al espejo y me creo un buen ser, ilúso leproso.
Seré recogido por aquel hombre de megáfono que compra la chatarra por un precio muy bajo, ése debe ser mi sitio: el basurero.
Y, ¿si intento que me reciclen? Eres chatarra inservible, vete al carajo, a la mierda.
Entiendo, no es mi sitio el basurero.
Entonces, nadaré junto a las moscas que alimentaré, seré espía de aquellos que se tapan su nariz por mi fétido olor. Me iré a la mierda, permiso señores.

domingo, 8 de enero de 2012

Soy el copetón.
Águila que vuelas alto.
Lejos lejos, sí, vuelas lejos de mí.
Tal vez me ves con tus precisos ojos, y no sé que pensaras de mí.
Yo no te veo con mis cortos ojos, te veo, sólo te veo, por que te imagino, y admiro tu belleza.
Águila, que estas allá en lo alto, vuelas alto. Mírame sin pensar en sangre y carne.
Mírame y dime, dime, dime que no me comeras, gran águila que vuelas alto.
A que sí,
me siento potranco desbocado.
 Cuesta abajo por la colina verde,
verde como los hombros de la peña.

Sólo veo el oasis de aquel desierto
de allí
Míra
de abajo.

Beberé, seguro que sí
de aquel oasis.

jueves, 15 de diciembre de 2011

Vínculo

Si no existiera este vínculo entre todos los seres vivos:

yo no sentiría esta angustia de ver perritos huérfanos
durmiendo en la calle.
Esta impotencia de no ser más fuerte que las motosierras
que tumban los árboles ancianos.
Esta indigestión de ver los ríos contaminados y,
los peces muertos que olvidaron nadar firmes,
ahora sólo flotan de medio lado.
Este desespero al ver que las aves ya no vuelan libres,
y mis tímpanos que ahorran y guardan en mi memoria
esos cantos que, al azar, suenan tras los arbustos.

sábado, 10 de diciembre de 2011

Palabras de un recién mordido



Siento el corazón, frío, como roca de río
la liberación, fue otra condena.
Quien tiene el poder de desafiar inglesia y rey?
La noche, las tinieblas, los colmillos

Buscaba enigmas?
Los secretos se esconden en la sangre fulgurosa.
Internate en la oscuridad
nada entre ella
sumérgete.
Allí conocerás la sombra del mundo y entenderás el sentido...
espera, espera, espera....
y anda despacio esta carrera eterna.
espera, espera.
y veras que de nuevo,volaras hacia la luz
y el camino estará completo.
"ya sabes, tus ojos tienen el color del cielo".

Adalberto Kusanovic.